Los imperialistas no perdonan a Irán ser el gobierno que más ha ayudado a la Resistencia Palestina
Ha surgido en Euskal Herria un colectivo de apoyo a la República Islámica de Irán llamado Iranekin Bat, que en su actuar pretende dinamizar la solidaridad hacia Irán mediante diferentes iniciativas.
¿Qué es Iranekin Bat? ¿Cuál es el trabajo que pretendéis hacer?
En primer lugar queremos agradecer a Haize Gorriak por haber querido realizarnos esta entrevista. Iranekin Bat es un comité internacionalista formado por miembros de distintas familias políticas que hemos creado recientemente. De esta manera, pretendemos contrarrestar la imagen diabolizada de Irán, basada en mentiras que los medios de los regímenes de la OTAN han estado difundiendo durante años, y dar a conocer la imagen real de este país en Euskal Herria.
Esto es algo común en el Atlántico Norte (y no "Occidente", ya que este es un término colonial que establece Londres como el centro del mundo, delimitando lo que está a su este y oeste).
¿Qué lectura política hacéis de la misma? ¿Pensáis que estamos ante la creación del «Gran Israel»?
Antes de reanudar militarmente la guerra contra Irán en la mañana del 28 de febrero, Trump habló bajo el lema «Make Iran Great Again", habló de «libertad», de «prosperidad de Irán», o de «salvar al pueblo iraní». Claro que todo esto llegó después del intento de Golpe de Estado que comenzó a finales de diciembre y duró todo enero, y allí 40 días ha estado nuestro compañero del comité Iñaki Gil de San Vicente.
Queremos dejar claro que las exigencias iniciales de estas protestas eran legítimas debido al encarecimiento de la vida.
Sin embargo, esta situación tiene su causa en las medidas coercitivas económicas criminales unilaterales (mal llamadas «sanciones») que los regímenes de la OTAN han impuesto contra el pueblo iraní. Asimismo, estas protestas comprensibles y pacíficas fueron convertidas a principios de enero en extremadamente violentas, tanto por la entidad sionista (y no por el mal llamado «estado sionista») como por mercenarios financiados por los EEUU. En las calles se cometieron 3.200 asesinatos sangrientos de innumerables tipos contra civiles y fuerzas de seguridad, tal y como han documentado analistas iraníes como Ehsan Safarnejad o Seyyed Mohammad Marandi.
La historia ha demostrado una y otra vez, que antes de toda guerra, cambia primero el lenguaje. El imperialismo sabe que si no puede engañar, no puede conquistar territorios. Las potencias agresoras tratan de redefinir las palabras para justificar la violencia. En esta nueva narración, la agresión ya no es «agresión», sino «defensa preventiva»; la ocupación se convierte en «liberación»; la destrucción se llama «reconstrucción». Aquí el imperialismo no sólo funciona a través de los ejércitos y las armas, sino también a través del lenguaje y la narración, y el silencio y la tibieza global de la izquierda institucional es el mayor cómplice del imperialismo. Ni que decir tiene que situamos el actual agradecimiento institucional vasco en esos parámetros políticos.
Después de treinta y cuatro días en los que los imperialistas esperaban que la guerra acabara en tres días en febrero, Trump fijó un plazo para un acuerdo. Presentó dos perspectivas para el futuro de Irán: aprobar un plan de quince puntos, aportando cada punto la hegemonía absoluta y la conquista del imperialismo, o «volver a la Edad de........
