La séptima (vida) del sanchismo
Siete son los días de la semana, siete los pecados capitales y siete las notas de la escala musical. Y al igual que un gato, Pedro Sánchez parece tener siete vidas. Pero cuando las vidas políticas se van agotando a golpe de escandalazo, corrupción y erosión constante del sistema, el poder no se resigna a caer: se construye la séptima a su medida. En formato de televisión.
No ha habido en la historia de nuestra democracia un presidente con la piel tan fina ante la fiscalización y las tragaderas tan anchas para el control institucional. Vivimos bajo un Ejecutivo que ha hecho del señalamiento a la prensa su principal bandera. Quien no le aplaude, intoxica; quien investiga las tramas que acorralan a su entorno, pertenece a la «fachoesfera»; y quien ose llamar a las cosas por su nombre y señalar las responsabilidades del «sanchismo», es acusado de practicar el trumpismo. Para el inquilino de La Moncloa, la libertad de prensa es un desequilibrio molesto que hay que corregir a golpe de veto, exclusión en viajes oficiales y mordaza. Mientras su dirección de comunicación tildaba a ‘El Hormiguero’ de dar cabida a «escorpiones» y ministros como Óscar Puente........
