¿Vivir entre ruinas?
La difusión en Facebook de fotos que atestiguan el abandono del edificio tradicional del Instituto Superior de Diseño en la capital cubana despertó un cuestionamiento: ¿están los cubanos destinados a vivir entre ruinas?
Lo digo porque, esa desidia increíble que sacrifica hasta el patrimonio científico de la citada institución, se hace extensivo también a Ciego de Ávila y, por ende, a Primero de Enero. Diversos inmuebles yacen en la actualidad atrapados por el olvido, por el canibalismo social que todo lo engulle y lo devuelve reducido a ruinas y escombros.
En el municipio de Primero de Enero, al nordeste de la provincia avileña, la historia se derrumba lentamente. Las paredes carentes de puertas y ventanas del antiguo Sindicato azucarero, la fachada desvencijada de la vieja policlínica (antigua casa de los Araoz) y tantos otros inmuebles emblemáticos, son hoy el paisaje cotidiano de una comunidad que parece haberse acostumbrado a convivir junto a las ruinas.
El caso del edificio del Sindicato duele, especialmente. Allí, bajo techos que sucumben ante al saqueo de maderas preciosas, aún constan los bustos de Enrique Varona y Jesús Menéndez. Precisamente aquel inmueble recibió la visita de los legendarios dirigentes obreros, en especial, el General de las cañas, quien supo defender la dignidad del trabajador del citado sector y visitó el........
