Antes de parecer de siempre
La Plaza de Toros de Alicante acoge los ensayos de las candidatas vestidas de novia alicantina. / Pilar Cortés
En febrero de 1971, Arturo Tresáncoras se presentó ante el Pleno de Hogueras vestido con un traje que todavía no formaba parte de la indumentaria festera. Era el modelo con el que se pretendía ordenar la vestimenta masculina de las comisiones, considerada entonces incorrecta e irregular. El Pleno lo aprobó como traje de etiqueta del foguerer y estableció su obligatoriedad desde 1972. Aquella nueva forma de vestir Les Fogueres acababa de recibir respaldo institucional y parecía llamada a quedarse.
El traje de novia alicantina había recorrido, en sus primeros pasos, un camino bastante parecido. Su antecedente se sitúa en 1940, en un modelo atribuido a Tomás Valcárcel en el marco de Coros y Danzas de la Sección Femenina. En 1961, el Pleno acordó que bellezas y damas lo vistieran obligatoriamente y, en 1967, el Ayuntamiento le otorgó reconocimiento oficial. También aquí hubo una propuesta contemporánea, acuerdos que la fijaron y años de uso que terminaron........
