Destellos de fuego
Destellos de fuego. / Áxel Álvarez
Haber podido vivir de cerca más de la mitad de las historias de nuestras Fogueres te proporciona un cierto grado de privilegio. Sea como fuere, haber participado desde niño en las fiestas de mi ciudad y haber desarrollado en torno a ellas buena parte de mis ilusiones y esfuerzos, personalmente me da una extraña satisfacción, como si efectuando una mirada retrospectiva pensara que hice lo que debía y, sobre todo, que disfruté lo que hice, que en realidad es lo más gratificante.
Y bajo esa mirada, me viene a la mente aquella tarde del verano de 1973, cuando junto a un entrañable vecino del barrio y varios chavales que comandaba mi amigo Antonio Pastor, bajamos al domicilio de don Tomás Valcárcel, en la calle Portugal, para formalizar la comisión infantil de Carolinas Altas, terminando........
