La IA a la caza de poetas y humoristas
31 de agosto 2026 - 03:08
Ayer arriesgué a full con Mark Zuckerberg. El algoritmo me ha llamado varias veces la atención y me ha castigado en dos o tres ocasiones a no publicar textos o imágenes. Todavía no estaba el Facebook preparado para distinguir las voces de los ecos y menos para descifrar el sarcasmo y la ironía. Pero aprende rápido, te coge el aire (¡qué susto!) y hasta es capaz de detectar cuándo hablas en serio o en broma. Y a separar el grano de la paja. Ya sí discierne entre cuándo denuncias, cuándo condenas o, simplemente, cuándo observas, de cuándo –a sus, por ahora, limitadas luces– te recreas, en plan pedófilo. Te podía caer la del pulpo si ponías en tu muro una foto callejera en blanco y........
