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18.06.2026

Newsletter de economía por la redactora jefa Lara Graña / FDV

Es posible que recuerdes que, hace casi diez años, el astillero Metalships fue seleccionado por la armadora Russian Fishery para la construcción de un arrastrero de última generación de 108,2 metros de eslora por importe de unos 90 millones de euros. Se trataba de un pesquero modelo ST-192 RFC, diseño de Skipsteknisk, que iba a ser replicado después seis veces por el astillero Admiralty Shipyards de San Petersburgo, integrado en la United Shipbuilding Corporation (USC), controlada por el Estado. “Los astilleros nacionales no tienen de momento mucha experiencia en la construcción de estos súper arrastreros”, constataba a este periódico el portavoz de la armadora, Ilya Vlasenko. No tenía el know-how entonces el naval ruso —por eso recurrieron a Metalships, para absorberlo— y no lo adquirirían a la velocidad que habían estimado, de hecho, porque el programa de cuotas por inversión (quotas under keel) no se materializó con la construcción de los cientos de barcos que había pronosticado el Kremlin.

Pero fue una política estratégica con la que el país quiso renovar su flota pesquera y proteger........

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