Una elección diseñada para la anarquía
A solo dos días de las elecciones, el Perú enfrenta uno de los procesos electorales más caóticos, desordenados y desconcertantes de su historia republicana. El ambiente electoral es un enigma envuelto en un misterio; una suerte de laberinto donde cada día aparece una sorpresa nueva, una encuesta contradictoria o un giro inesperado que desorienta al elector promedio. El tropel de postulantes —más de treinta aspirantes para la presidencia— convierte cualquier pronóstico en un ejercicio inútil, casi ridículo, porque la volatilidad del escenario supera cualquier capacidad de análisis. Pero el problema no es solo el número de candidatos. ¡Es la estructura misma del proceso! El ciudadano peruano se enfrenta este domingo a un ejercicio electoral que roza lo absurdo: una cédula de votación de 44 por 42 centímetros, prácticamente medio metro cuadrado, donde aparecen impresos 10,257........
