El TC en buenas manos
El Perú es un Estado devastado por más de una década de regímenes socialistas que, lejos de fortalecer nuestra institucionalidad, la corroyeron hasta sus cimientos. Desde que Ollanta Humala asumiera la presidencia en 2011, hemos estado sometidos a una secuencia de administraciones ideologizadas, incompetentes, muy corruptas, que han dejado una economía informalizada, una justicia desfigurada y un aparato estatal capturado por mafias políticas que jamás tuvieron como prioridad defender nuestra Constitución. ¡No es accidente: es el patrón histórico del socialismo latinoamericano! Primero, destruir el Estado; luego, sobre sus ruinas, demandar la entrada del comunismo para “poner orden e imponer igualdad”, siendo aquel orden que ofrecen la sumisión absoluta al capataz socialista y la igualdad fundada en la extrema miseria. Este deterioro no es reciente. ¡Lo incubó el velasquismo desde que instauró la primera revolución socialista en el Perú! Así........
