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Sierra Verde: la apuesta del gobierno para vencer la pobreza rural

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27.09.2026

El 23 de septiembre de 2026, durante un evento organizado por Rainforest Alliance en Nueva York, la presidenta Keiko Fujimori anunció el relanzamiento de Sierra Verde: una inversión de 300 millones de dólares para reforestar 50 mil hectáreas de los Andes y la selva peruana en los próximos cinco años. Más que una medida ambiental, el anuncio marca un punto de inflexión en la agenda del nuevo gobierno: es la primera política estructural de su plan, más allá de las respuestas de urgencia frente al fenómeno El Niño y la inseguridad ciudadana.

Sierra Verde es la primera política pública del nuevo gobierno que articula productividad rural, recuperación ambiental, infraestructura hídrica, generación masiva de empleo, inclusión territorial y atracción de inversión privada y multilateral. Por ello, puede contribuir directamente a romper la trampa de la pobreza que afecta al 30% de los peruanos, especialmente en la sierra y la selva, aunque los analistas económicos todavía no le otorgan la importancia que merece.

El relanzamiento contempla 50 mil hectáreas de reforestación en cinco años: un avance todavía tímido frente al potencial forestal del país y la magnitud del desafío. Sierra Verde no puede limitarse a un programa de reforestación; debe convertirse en la columna vertebral de una estrategia nacional de desarrollo productivo capaz de transformar la estructura económica de las zonas más pobres del Perú.

Sierra Verde: un programa que cambió vidas y que el Perú dejó caer

Cuando la presidenta Keiko Fujimori afirmó en Nueva York que “Sierra Verde fue iniciado hace 28 años por mi padre”, no se trató de una referencia anecdótica ni de un gesto de nostalgia política. Fue un recordatorio de que el Perú ya tuvo, en los años noventa, un programa de reforestación y manejo hídrico que demostró resultados concretos en las zonas más pobres del país.

El Sierra Verde original surgió en un contexto en el que los Andes enfrentaban degradación acelerada de suelos, pérdida de cobertura vegetal y escasez de agua para agricultura y consumo humano. La respuesta del gobierno de Alberto Fujimori fue un programa que combinaba reforestación masiva con especies nativas y comerciales, construcción de reservorios y canales de irrigación, y siembra y cosecha de agua mediante zanjas de infiltración y amunas. El objetivo era recuperar tierras, aumentar la disponibilidad de agua y generar empleo inmediato para las comunidades rurales. El programa se ejecutó con participación directa de las comunidades campesinas, que aportaban mano de obra y recibían ingresos, capacitación y mejoras en su infraestructura hídrica.

El éxito del programa se explica por la participación directa de las comunidades, el enfoque territorial y los costos bajos con alto impacto. Sierra Verde no era un programa sectorial del Ministerio de Agricultura, sino una intervención integral sobre agua, suelo, empleo y productividad. Las zanjas de infiltración y la reforestación con especies nativas son intervenciones de bajo costo y alto retorno hídrico. En zonas altoandinas, una zanja bien construida puede infiltrar miles de metros cúbicos de agua por temporada.

Tras el fin del gobierno de Alberto Fujimori, Sierra Verde fue abandonado. Ninguna administración posterior retomó el programa con la escala necesaria. El abandono tuvo consecuencias: la degradación de suelos continuó sin freno, la deforestación en la sierra y la selva se aceleró, la infraestructura hídrica natural quedó en manos de esfuerzos aislados y la productividad agrícola rural se estancó. El Perú perdió dos décadas en las que pudo haber construido una base forestal y de manejo hídrico comparable a la de Chile.

Si el programa hubiera continuado, hoy el Perú podría tener millones de hectáreas reforestadas en los Andes, miles de reservorios y zanjas de infiltración funcionando, una industria forestal integrada, exportaciones forestales significativas, menor pobreza rural y mayor productividad agrícola. El relanzamiento anunciado por Keiko Fujimori no solo recupera un programa exitoso: recupera una oportunidad histórica desperdiciada.

Sierra Verde y la Amazonía: una política ambiental con impacto productivo

El anuncio realizado por la presidenta en Nueva York no solo recupera un programa andino de reforestación y manejo hídrico. Lo transforma, lo expande y lo proyecta hacia la Amazonía, el territorio donde el Perú enfrenta hoy su mayor crisis ambiental y donde la minería ilegal ha devastado miles de hectáreas de bosque, contaminado ríos y destruido ecosistemas completos. Sierra Verde permitirá convertir la reforestación y la restauración ecológica en un motor de desarrollo productivo capaz de atraer financiamiento internacional y generar empleo masivo en las zonas más pobres del país.

Durante las últimas dos décadas, la Amazonía peruana ha sufrido una degradación sin precedentes. Miles de hectáreas de selva han........

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