Japonesa Keiko asume el poder en el Perú
En su mensaje a la nación, Keiko incurre en una omisión garrafal: los derechos humanos. Debía, mínimamente, pedir perdón a la humanidad por el trato degradante e inhumano infligido a su madre, Susana Higuchi, pues es de público conocimiento que permitió que su padre, Alberto, la hiciera torturar por el Grupo Colina del Servicio de Inteligencia del Ejército. El mensaje mismo, aparte de la buena dicción y el laconismo, expresa una visión propia de una adolescente: una enumeración irresponsable de todo lo que falta para alcanzar la perfección humana, cuando precisamente la actual situación de calamidad del Perú se la debemos a la conspiración de los japoneses —cuya primera tentativa se produjo en 1941—, plasmada en el autogolpe de Alberto Fujimori de 1992 y en su modelo político, que actuó como un bandido.........
