El vacío de conducción que amenaza la seguridad, la economía y la soberanía
Sin una dirección política capaz de fijar prioridades y sostener decisiones, el Perú no podrá contener la inseguridad, preservar la previsibilidad económica ni defender sus intereses frente a la competencia internacional. La crisis peruana tiene una causa transversal: la falta de conducción estratégica. No se trata solo de delincuencia, rotación ministerial o enfrentamiento entre poderes. Cuando el Gobierno carece de rumbo, la respuesta ante el crimen se vuelve reactiva, la economía pierde confianza y la política exterior queda expuesta a circunstancias que otros actores saben aprovechar. El vínculo es directo: sin autoridad para ordenar la administración pública, no hay protección duradera; sin ella, la inversión se encarece; y sin una base económica sólida, la autonomía nacional se debilita. El contexto internacional hace más costosa esa fragilidad. El mundo........
