El despido por cáncer ya no se discute igual
No es solo un despido, es una presunción
La reciente reglamentación de la protección contra el despido de trabajadores con diagnóstico de cáncer ha cambiado silenciosamente una de las reglas más sensibles del derecho laboral. Ya no estamos frente a un simple supuesto de discriminación discutible, sino ante una presunción legal fuerte: si el empleador no acredita una causa justa desvinculada del estado de salud, el despido es nulo.
Antes, el debate giraba en torno a probar la intención discriminatoria. Hoy, el eje se desplaza: es el empleador quien debe demostrar que su decisión no tiene relación con la enfermedad. Si no lo hace, pierde.
El verdadero cambio no está en el despido
El punto más importante de la norma no es la nulidad del despido. Es otro, menos visible, pero más exigente: el deber de........
