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México entre Washington y Moscú: la geopolítica de la ambigüedad

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27.07.2026

México entre Washington y Moscú: la geopolítica de la ambigüedad

La neutralidad estratégica también tiene costos políticos y de seguridad

Durante décadas, la política exterior mexicana encontró en la Doctrina Estrada un principio que le permitió navegar un sistema internacional profundamente polarizado. La no intervención y la autodeterminación de los pueblos fueron pilares que otorgaron a México una identidad diplomática reconocida en el mundo.

Sin embargo, el escenario internacional de 2026 es radicalmente distinto al que dio origen a esa doctrina.

Hoy, las amenazas ya no provienen únicamente de ejércitos convencionales; se manifiestan mediante operaciones de inteligencia, ciberespionaje, desinformación, influencia política y penetración económica. En este nuevo tablero, la neutralidad absoluta deja de ser una garantía de soberanía para convertirse, en ocasiones, en una fuente de vulnerabilidad.

El informe sobre las operaciones de inteligencia cubana resulta particularmente ilustrativo porque demuestra que la competencia geopolítica contemporánea no gira únicamente en torno al poder militar.

La verdadera disputa se libra por el acceso a la información, la influencia sobre los procesos de decisión y la capacidad para moldear percepciones políticas durante décadas. Los casos documentados de agentes infiltrados en las estructuras del gobierno estadounidense evidencian que las operaciones de inteligencia modernas buscan modificar decisiones estratégicas más que obtener documentos clasificados.

México no es ajeno a esta realidad.

La geografía como destino estratégico

La ubicación de México representa simultáneamente su mayor ventaja y su principal vulnerabilidad. Compartir más de tres mil kilómetros de frontera con Estados Unidos convierte al país en un componente esencial de la seguridad norteamericana. Migración, tráfico de armas, fentanilo, comercio, cadenas logísticas, infraestructura energética y crimen organizado forman parte de una misma ecuación estratégica.

Desde Washington, la seguridad de México dejó hace tiempo de considerarse un asunto exclusivamente interno. La estabilidad institucional mexicana impacta directamente en la seguridad nacional estadounidense. Esta percepción explica por qué la cooperación bilateral en inteligencia adquirió una profundidad inédita durante las últimas dos décadas.

Sin embargo, esa confianza comenzó a deteriorarse.

El doble discurso estratégico

México ha........

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