Vox quiere algo más
Es pronto para saber si Juanma Moreno acabará como María Guardiola o si encontrará una fórmula para salir indemne de un resultado —cinco escaños menos, a dos de la mayoría— que lo obliga a pactar con Vox. También es pronto para saber si hay líneas rojas. Si se trataba de una campaña de artificios o de principios. Si el candidato de la moderación está dispuesto a fijar límites o si, por el contrario, Vox se impondrá en la negociación hasta desdibujar el perfil que Moreno tanto ha trabajado durante los últimos cuatro años.
Cada acuerdo con Vox tiene un doble objetivo. Condicionar las políticas en las formas y, a ser posible, en el fondo; y neutralizar al candidato díscolo. En Aragón y en Castilla y León, los acuerdos de coalición han sido fáciles porque Jorge Azcón y Alfonso Fernández Mañueco nunca plantearon una confrontación política o cultural. Guardiola sí lo hizo. Y ahora conserva la presidencia, a costa de malbaratar un perfil propio que pretendía, como Juanma Moreno, levantar una mayoría desde el espacio sociológico del PSOE y el centro liberal.
A Moreno le pueden desdibujar hasta desactivarle, borrar al Juanma moderado, al autor de la biografía Manual de la Connivencia, la pretendida némesis de Pedro Sánchez, de........
