Nombres en el congelador
Esto de escribir el nombre de alguien que te hace daño en un papel y ponerlo en la parte de arriba de la nevera puede parecer una tontería. A todos y a todas nos ha pasado, por desgracia, que un buen amigo, un miembro querido de la familia, un gran amor o alguien a quien admirábamos en el trabajo nos ha decepcionado, nos ha dejado de hablar sin razón o ha cambiado radicalmente su actitud hacia nosotros. Como esos vinos que no han sobrevivido al verano porque no los hemos guardado como es debido. La primera vez que vi a Henar Álvarez hacerlo en "Al cielo con ella" me animé. Antes, esta técnica me parecía un poco como de magia negra o vudú. Con el tiempo, he entendido que se trata de una metáfora mucho más potente. No es destruir; es paralizar la capacidad simbólica que tienen esos nombres propios de alterarte. Porque hay gente que no aprende ni de las lecciones, ni de los errores, ni siquiera de las consecuencias. Hay quienes tienen su ritmo de aprendizaje, y hay quienes nunca aprenderán porque no se quieren mover de donde están. Y eso también demuestra una cierta falta de inteligencia. No escarmientan. Esos a los que tienes que dar la razón, como a los tontos, pero la rabia tienes que quedártela y comértela tú. Pensamos que con el cambio de estación también podremos cambiar nuestros hábitos mentales, pero no es tan fácil como parece en la teoría. Todo lo zen de las vacaciones se........
