El Supremo se mueve, ¿hasta donde?
Como ya se han producido seis autos del Tribunal Supremo desde el pasado viernes y, en todos ellos, se ha aplicado sin mayores problemas la ley de amnistía, después de que los expedientes estuvieran un largo tiempo en el cajón y los magistrados se fumaran literalmente un puro con lo aprobado por las Cortes en mayo de 2024, habrá que concluir que alguna cosa ha empezado a cambiar allí dentro. La experiencia enseña a no hacer grandes cábalas de lo que los magistrados de la Sala Segunda se llevan entre manos y mucho menos a ser especialmente optimistas cuando lo que hay en juego es la aplicación a los máximos dirigentes del procès, el president Carles Puigdemont y los consellers aún en el exilio; a los miembros del govern de 2017, juzgados y condenados y, más tarde, parcialmente amnistiados; y a los máximos dirigentes de las entidades soberanistas, también condenados por el Tribunal Supremo. Como dice el dicho popular, una golondrina no hace verano, pero hay algunos brotes verdes que, casualmente, van todos en la misma dirección.
¿Qué estamos viendo hasta la fecha? En primer lugar, que el Supremo asume el criterio del Constitucional en las diversas sentencias ya dictadas........
