¡Bebe agua... y traga!
"La persona perversa no ignora la ley, sino que la necesita para transgredirla, encontrando placer en demostrar su capacidad de hacerlo" Jacques Lacan
Nada más saberse que el Supremo había condenado por diez delitos a 24 años de prisión al hombre al que Pedro Sánchez echaba de menos para trabajar, del que valoraba el criterio político y "también, la amistad", este, como única reacción, nos recomendaba en TikTok beber agua. Para pasar el trago de su desfachatez, supongo. En este pequeño gesto está resumido todo el cinismo, el desprecio de las normas democráticas y la instrumentalización social que acompaña la gobernanza de un perverso narcisista.
El Supremo nos ha dejado dicho en la sentencia de Ábalos, Koldo y Aldama cómo la corrupción deteriora y destruye las instituciones democráticas. No ha podido decirnos, porque no era el objeto de su procedimiento, cómo de superior es el poder destructor de toda una sociedad del liderazgo tóxico de un perverso. Perverso, incluso etimológicamente, viene del latín "perversus", que significa "volcado", "invertido" o "torcido". Es el participio del verbo "pervertere" —formado por el prefijo "per", que nos dice "del todo", y "vertere", que significa "girar" o "volcar""—. Etimológicamente, un perverso es alguien o algo que está completamente fuera de su curso natural, torcido de raíz.
Todo está torcido en este momento. De todo lo........
