menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

La guerra como modelo de negocio

14 0
10.03.2026

No es que haya guerras y, en consecuencia, por desgracia, una industria armamentística. Es al revés: existe una poderosa industria armamentística global y, por tanto, hay guerras que la alimentan. El ataque ilegal de Estados Unidos e Israel contra Irán, presentado como respuesta a un “peligro inminente”, forma parte de la lógica de guerra preventiva que siempre llega a tiempo para probar y vender nuevas armas. Las justificaciones cambian —ayer fueron las armas de destrucción masiva en Irak, hoy es el programa nuclear iraní o los misiles— pero el guion se repite: inflar la amenaza, desestimar los matices diplomáticos y legitimar el bombardeo. La clave no está sólo en la geopolítica, sino en la cuenta de resultados, que viene a ser lo mismo. Cada ataque sobre instalaciones iraníes dispara los beneficios de las empresas militares estadounidenses y de sus socios israelíes y europeos, para quienes las guerras en Oriente Próximo son también una línea de negocio garantizada.

Gaza ha sido el laboratorio de la barbarie donde se ha experimentado la impunidad. La furia militar israelí, ya en su tercer año, ha dejado decenas de miles de palestinos asesinados, muchos de ellos niños y ancianos, mientras crecen las acusaciones de genocidio ante la justicia internacional. Sin embargo, lejos de castigarse al agresor, su maquinaria bélica se convierte en un reclamo comercial: perversas armas battle-tested, probadas sobre una población cercada, ofrecidas como producto de alta eficacia a gobiernos que fingen escándalo ante las masacres que han contribuido a financiar.


© eldiario