La infancia reclutada que el Congreso decidió no nombrar
Hay omisiones que en política pesan tanto como una decisión equivocada. Y hay silencios legislativos que terminan convirtiéndose en una forma de abandono. Mientras México sigue acumulando historias de niñas, niños y adolescentes atrapados por el crimen organizado —convertidos en halcones, mensajeros, transportadores, vigilantes, sicarios o simplemente en carne de cañón de una guerra que nunca eligieron—, la Cámara de Diputados perdió la oportunidad de llamar las cosas por su nombre.
El pasado 4 de marzo se aprobó una reforma que pudo haber marcado un antes y un después en la protección de la infancia en este país: reconocer jurídicamente el reclutamiento de niñas, niños y adolescentes por parte del crimen organizado como un delito autónomo, visible y plenamente identificado.
Pero no ocurrió. En lugar de crear una figura penal específica, se decidió agregar unas líneas al........
