Cuando nuestro techo está firme, pero el de otros se cae
Hay frases que uno lee y simplemente pasan frente a los ojos; pero hay otras que se quedan dentro, porque de alguna manera logran expresar aquello que muchas veces sentimos y no sabemos cómo decir.
Hace unos días encontré una de esas frases: ¿Cómo no voy a llorar, si, aunque mi techo esté firme, afuera hay un cielo que se le cae a pedazos a otros?”
Me hizo pensar: vivimos en una sociedad en la que, muchas veces, aprendemos a preocuparnos únicamente por aquello que ocurre dentro de nuestro propio techo. Si tenemos una casa segura, alimento en la mesa, una familia a nuestro lado y un poco de tranquilidad, sentimos que tenemos razones suficientes para agradecer y seguir adelante. Y, por supuesto, debemos agradecer.
Trumpito, de atención el centrito
Pero quizá la verdadera condición humana comienza cuando somos capaces de mirar más allá de nuestro propio bienestar.
Porque mientras nosotros dormimos bajo un techo firme, en algún lugar alguien puede estar buscando entre los........
