La salud mental de Trump
Washington D.C.- La pregunta sobre la salud mental de Donald Trump no es una duda que hoy planteen solo sus adversarios. Ya también la hacen algunos de los que antes lo aplaudían como un genio que juega ajedrez ante un mundo que solo juega damas chinas.
David Owen, excanciller británico y médico, acuñó en 2009 el síndrome de hubris. Lo describió como una deformación del carácter provocada por el poder en donde las principales características de quienes lo padecen son la grandiosidad, la obsesión con la imagen, el desprecio por el consejo ajeno, una confianza desmedida, impulsividad y una creciente desconexión con la realidad. En otras palabras, el líder deja de pensar que gobierna y empieza a creerse “el elegido”.
Trump cabe demasiado bien en esa descripción. Habla como si solo él pudiera arreglarlo todo. Convierte cada crisis en un escenario en el que él es el eje desde donde todo gira. Responde a la crítica no con argumentos, sino con humillación y furia.........
