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Por la cultura

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18.03.2026

La historia de Colombia se ha contado navegando por su mapa político, los próceres del país en los libros de historia que se enquistan en nuestra estructura mental. Se nos ha enseñado a leer, a debatir y a construir el país solo desde su historia política. Las disputas partidistas y las tensiones del poder ocupan casi todos los titulares, y en ese mismo escenario, solo así se toman decisiones que inciden profundamente en la vida cotidiana del país.

Durante los últimos años, algo empezó a cambiar. El periodismo cultural, las organizaciones del sector, los colectivos artísticos y las redes de gestores han logrado que la cultura gane un lugar en la historia, por tanto, en la conversación legislativa. Cada debate sobre patrimonio, formación artística, derechos culturales o economía cultural ha sido también el resultado de esa incidencia persistente del sector. Un paso importante en ese proceso fue la creación de la Comisión Accidental de Cultura en el Congreso durante el último periodo legislativo. Este espacio reunió a congresistas de distintos partidos con un objetivo común: impulsar una agenda legislativa del sector, visibilizar sus desafíos y acompañar las discusiones normativas relacionadas con la cultura. Desde allí se promovieron debates de control político, se acompañaron discusiones sobre financiación cultural y se ayudó a posicionar temas que durante años habían permanecido dispersos en la agenda pública. A veces, su mayor logro fue justamente ese: lograr que la cultura fuera visible dentro del Congreso y se impulsara de manera acelerada la inclusión del sector cultura en reformas estructurales como la laboral y la pensional.

Hacer y hablar de cultura en el escenario parlamentario no es opcional, es para todos, un deber.

Preocupa, entonces, que de los 23 congresistas que hacían parte de la comisión, 16 no continuarán en el nuevo Congreso: María José Pizarro, Juan Carlos Lozada, Dorina Hernández, Alejandro García, Daniel Carvalho, Cristóbal Caicedo, Soledad Tamayo, Susana Gómez, Cristian Avendaño, César Cristian, William Aljure, Juan Sebastián Gómez, Robert Daza, Sandra Jaimes y Alfredo Mondragón, entre otros. Continúan algunos como María Fernanda Carrascal, Alberto Benavides, María del Mar Pizarro, Gabriel Becerra, Alfredo Mondragón, Agmeth Escaf y Jennifer Pedraza, quienes tendremos conjuntamente que defender la reforma a la Ley General de Cultura, una apuesta formulada por más de 7.000 personas del sector cultura que contó con observaciones de parlamentarios de todos los partidos.

Desde el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, invitamos a las y los congresistas que llegan –de todos los partidos y regiones– a asumir la cultura como una prioridad de país. En el corto plazo, el Congreso tendrá un papel clave en debates como la actualización de la Ley General de Cultura, el seguimiento a la implementación de la Ley de Artes al Aula, el fortalecimiento de programas de formación artística que hoy se desarrollan en todo el territorio, como Artes para la Paz, y el cumplimiento del artículo 41 de la Reforma Laboral.

La cultura vive en los festivales del Caribe, en las escuelas de música del Pacífico, en los procesos comunitarios del Amazonas, en las tradiciones de los pueblos indígenas y afrodescendientes, y en las iniciativas culturales de municipios y barrios de todos los territorios. Hacer y hablar de cultura en el escenario parlamentario no es opcional, es para todos, un deber.

* Ministra de las Culturas, las Artes y los Saberes

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