Capacitar a las familias
Nuestro principal deber es hacer comunión y comunidad, generar vínculos y tomar el aire de los sueños compartidos. Sin calor de hogar, nada somos, necesitamos sentirnos cobijados y acompañados. Cualquier ser pensante, que se sienta solo en el planeta, es un ser que tirita de crudeza. Es cierto, que el lazo que nos une como auténtica familia no tiene por que ser de sangre, sino de respeto y de alegría mutua.
Ciertamente, nos requerimos conjuntamente, ya sea para el desarrollo de habilidades, para dar autoridad o permiso, o para ganar fuerza o autonomía. Ser antecesores justos es el trabajo más importante del........
