Las cosas que se dañan
A la maquinita de moler café se le partió una patica de plástico que funcionaba como interruptor. Hasta ahí llegó. Entonces puse una cinta pegante a su alrededor y volvió a funcionar. Y eso fue (calculo) hará unos seis o siete años. Funciona mejor que antes. Con los aparatos electrónicos es más difícil, y si no fuera por los mecánicos del barrio 7 de Agosto de Bogotá, habría que reparar los autos en los costosos talleres de los concesionarios, delegados supremos de los fabricantes, ¡carísimos!
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En el centro hay un ingenioso zapatero que repara tenis, zapatos que ahora son, como se sabe, de lujo. Pero en materia de sillas........
