El terrorismo cambió; la ley, no
Colombia está enfrentando amenazas del siglo XXI con herramientas que no evolucionaron a la misma velocidad.
Durante el gobierno de Gustavo Petro, los grupos armados ilegales crecieron un 90 %: pasaron de 15.120 integrantes en diciembre de 2022 a 28.802 en julio de 2026. El ‘clan del Golfo’ llegó a 10.268 miembros, un aumento del 152 %; el Emc creció 109 %. Y las disputas entre grupos se duplicaron, de 7 en 2022 a 14 en 2026.
El nuevo gobierno recibió inmediatamente la respuesta de esas estructuras. En sus primeras tres semanas se registraron siete ataques contra bases y estaciones de la Fuerza Pública, con dos muertos y 25 heridos. Drones con explosivos, tatucos, fusiles y carros bomba muestran que el terrorismo también se modernizó.
Por eso, el estatuto antiterrorista anunciado por el ministro del Interior, Rodrigo Lara, es necesario. Pero no debería limitarse a aumentar penas. Debe cerrar las brechas que hoy aprovecha el crimen organizado.
Primero, Colombia necesita un procedimiento legal para identificar y designar........
