Seguridad con realismo y límites
Mientras el gobierno anterior le apostó a la paz, el gobierno del presidente Abelardo De La Espriella lo hará por la seguridad. Así quedó demostrado en el discurso de posesión y en las primeras medidas y acciones; el traslado de 117 presos de la Cárcel de Itagüí, el consejo de seguridad con gobernadores y alcaldes del suroccidente colombiano, la información sobre los resultados de operativos en los departamentos de Meta y Antioquia, el restablecimiento de relaciones con Israel y la consolidación de la alianza con EE. UU.
Algunos expertos, desde distintas orillas, ven este comienzo como una segunda política de Seguridad Democrática, sin considerar que las condiciones son distintas, inclusive más difíciles que las que le tocó afrontar al presidente Álvaro Uribe en 2002. Por ejemplo, al nuevo gobierno le toca recuperar el mando, la capacidad operativa y la inteligencia estratégica de la Fuerza Pública, hoy debilitada; conseguir nuevos y grandes recursos, porque el gobierno........
