Un minuto basta
La semana pasada iba en un taxi por la carrera 7.ª con calle 70 en Bogotá, cuando en un semáforo el conductor empezó a pitar y a sacar los brazos por la ventana. No entendí qué pasaba hasta que vi, un par de carros atrás, a dos hombres en moto abriendo la puerta de un carro blanco. Fueron directo a llevarse un maletín, parecían estar seguros de su contenido. Todo ocurrió muy rápido. Solo cuando pasaron junto a nosotros vi al tipo que iba en la parte de atrás de la moto guardar un revólver en la cintura de su pantalón.
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El taxista se pegó del pito y muchos otros conductores lo imitaron, en un instinto colectivo........
