La oposición israelí se une para frenar a un Netanyahu cercado por la guerra y la corrupción
Benjamin Netanyahu cuenta, a día de hoy, con una mayoría absoluta en la Knéset, el parlamento del Estado de Israel, que le libra de cualquier tope a las atrocidades que comete en Palestina, Líbano, Irán y otros territorios de Oriente Próximo. Likud, el partido sionista de extrema derecha del primer ministro hebreo, ganó las últimas elecciones en 2022, lo que encumbró al genocida a la jefatura del Gobierno mediante una coalición de partidos extremistas, con una treintena de ministros del ala más radical del sionismo, el movimiento supremacista judío que apoya la destrucción del pueblo árabe en la zona ocupada por Israel.
En aquellos comicios, el partido Yesh Atid, del anterior primer ministro, Yair Lapid, quedó relegado a la oposición. El predecesor de Netanyahu también es sionista, aunque defiende posiciones más moderadas, como también lo hace Naftali Bennet, el jefe de Gobierno anterior a ambos.
De hecho, Bennet y Lapid formaron un Gobierno en coalición en 2021, uniendo a ocho partidos de derecha, centro e izquierdas. Aquello fue la vía del desbloqueo, tras una sucesión de cuatro elecciones por falta de mayorías, que puso una pausa a los anteriores doce años de Ejecutivos de Netanyahu.........
