La condena del cacao
Hace varios años al monstruo comegalletas le salió un rival todavía más temido, el cual fue condenado a cinco meses de cárcel en Bogotá: el terror de las chocolatinas.
El hombre se acostaba temprano y en las noches soñaba con batidos de cacao; tenía pesadillas con grandes pailas de color café, desde las que chorreaba un espeso y caliente líquido que, posteriormente, combinado con maní, se convertía en Milky Way, en Ghirardelli, en Toblerone o en Snickers.
Era un ciudadano experto en sustraer de los supermercados todo aquello que tuviera perfume de cacao. No se sabe si en ocasiones se inclinaba por la humilde y criolla chocolatina Jet, si coleccionaba las monas del Tiranosaurio Rex, del pirarucú o de la tortuga laúd del Mediterráneo.
Aseguraba que el fruto de esos robos le servía para pagar una pequeña........
