Petro, Cepeda y la ruptura con la tradición democrática de reconocer una elección
Mientras escribo esta columna leo la noticia de que en hora buena el Consejo de Estado inadmitió la demanda con que el equipo del presidente saliente Petro buscaba que se declarara la nulidad de las elecciones de segunda vuelta. ¡Menos mal las instituciones son más fuertes que el capricho de un caudillo de turno!
Esta demanda fue una verdadera payasada con graves efectos y consecuencias sobre la democracia: no hay otra forma de llamar la narrativa del petrismo contra la decisión soberana y legítima de la mayoría de los colombianos. Es un punto muy oscuro para la historia de la democracia colombiana y un momento de profunda vergüenza que un presidente saliente, montado sobre las más débiles teorías conspirativas, haya llegado a este punto de buscar desconocer desde argumentos tan absurdos que la ciudadanía ya ha decidido sobre su futuro.
Pero la historia está lejos de quedarse ahí. Esta semana, el presidente Petro ha subido cada vez más el tono contra su sucesor y también ha perdido cualquier vergüenza a la hora de difundir mentiras y teorías........
