Cali: el fin de la diplomacia de consignas
Colombia no solo cambia de presidente el 7 de agosto. Cambia de lugar en el mapa. Durante años, la política exterior del país se leyó desde Caracas, La Habana y, en su versión más reciente, desde Teherán y Pekín. Esa lectura tiene sus intelectuales orgánicos: analistas como Alfredo Jalife-Rame, que durante décadas han vendido en América Latina el mismo producto bajo etiquetas distintas —’multipolaridad’, ‘descolonización’, ‘soberanía’— para justificar, en el fondo, el realineamiento con Moscú, Pekín y Teherán. No es geopolítica. Es propaganda con vocabulario de cátedra.
Ese modelo se agotó. La designación de Ómar Bula Escobar como canciller es la prueba. No es un ideólogo de sobremesa ni un tuitero con mapa del mundo alternativo. Es un diplomático de carrera con veinte años en Naciones Unidas, con experiencia real en Sudán, Irak, Etiopía, Panamá, Brasil: los lugares donde la geopolítica no se discute, se........
