Abelardo de la Espriella y el ocaso de un oficio
Le ocurrió a Venezuela, a Estados Unidos, a Argentina, a El Salvador. Esta historia ya se contó en Guatemala, en Ucrania y en Perú: un personaje carismático, sin un solo día de experiencia, es catapultado con la fuerza de millones de votos hasta el primer cargo de un gobierno: la presidencia. Como fenómeno global, también Colombia se rindió ante el espectáculo mesiánico de un hombre. Con su saludo militar, sus ínfulas de tigre y su uniforme amarillo conquistó la esperanza de millones y alimentó los sueños de medio país, elogiando su propia inexperiencia como político. Precisamente por esto, su elección fue una apología a la ignorancia, una alabanza al desconocimiento y un elogio a la improvisación.
Según esta lógica, cualquiera puede ser........
