El manifiesto avanza: Washington y Pekín pactan mientras Bolivia espera
El 15 de mayo de 2026, durante la primera visita de un presidente estadounidense en funciones a China desde 2017, Donald Trump y Xi Jinping acordaron un protocolo conjunto de mejores prácticas para regular la inteligencia artificial. Cuatro días después, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Guo Jiakun, confirmó en rueda de prensa que ambos gobiernos sostendrán un diálogo intergubernamental sobre IA. El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, precisó que el objetivo central del acuerdo es impedir que actores no estatales accedan a modelos de alta capacidad, lo que en términos políticos significa que las dos potencias que concentran el mayor poder computacional del planeta han comenzado a administrar juntas quién puede y quién no puede participar en la carrera.
Desde la publicación de “El manifiesto de Palantir avanza” el 24 de abril de 2026, el tablero geopolítico se ha movido con una velocidad que merece seguimiento.
El acuerdo y sus límites reales
El protocolo Washington-Pekín no disuelve la competencia, y Trump lo dijo sin ambigüedad en una entrevista con Fox News: “Es difícil decir ‘pongamos límites’ cuando estamos compitiendo entre nosotros.” La coordinación entre ambos gobiernos se establece para evitar que terceros actores, como estados pequeños, grupos no estatales, y corporaciones sin anclaje soberano, accedan a los modelos más potentes. La cooperación se da para gestionar de manera compartida el duopolio.
El caso de los chips aclara la figura. El Departamento de Comercio estadounidense autorizó a diez empresas chinas, entre ellas Alibaba, Tencent, ByteDance y JD.com, a comprar chips H200 de Nvidia. El CEO de Nvidia, Jensen Huang, viajó a Pekín en el avión presidencial de Trump. Aun así, Pekín congeló las órdenes. El secretario de Comercio Howard Lutnick explicó ante el Senado que el gobierno chino no permitió las compras porque prioriza la inversión en su industria nacional de semiconductores. Dos senadores, la demócrata Jeanne Shaheen y el republicano Pete Ricketts, presentarán un proyecto de ley con un fondo de 500 millones de dólares para ayudar a aliados extranjeros a adquirir tecnología estadounidense, en respuesta a que esos gobiernos compran........
