Entre espejismos y realidades
Los resultados de los pasados comicios han provocado un desfile de interpretaciones en las que la objetividad brilla por su ausencia. Pareciera que las conclusiones no emanaran del análisis sesudo de las cifras, sino del voluntarismo de unos partidarios deseosos de ver triunfantes a sus candidatos, así tengan que supeditar las cifras a su querer personal o de grupo.
Este no es un mal de pocos ni de determinadas banderas. Hay en esto un proceder generalizado, sin orillas ideológicas, que más pareciera imbuido por una suerte de pensamiento mágico, capaz de mutar toda racionalidad en miopía autoinfligida que, además, permite proyectar ingenuamente la “obtención de un nuevo........
