La política también se juega bajo la lluvia
Los gobiernos no controlan la naturaleza. Sí pueden decidir cómo se preparan, coordinan y responden.
Nadie elige cuándo ocurre un aluvión, pero los ciudadanos observan quién anticipó los riesgos, coordinó la respuesta y asumió responsabilidades. En esa diferencia se juega la confianza pública.
Las inundaciones que afectan a Santiago vuelven a ponerlo sobre la mesa. Estas crisis pueden ayudar a un gobierno a recuperar adhesión ciudadana o profundizar sus debilidades.
Una catástrofe no necesariamente debilita a un gobierno. Lo que puede hacerlo es la percepción de que el Estado pierde el control. Una emergencia pone a prueba la capacidad institucional, la coordinación política y la comunicación pública.
Chile ofrece ejemplos. Tras el terremoto de febrero de 2010, el 69% de los encuestados por la Universidad del Desarrollo evaluó bien o muy bien la actuación de Sebastián Piñera durante la emergencia. En marzo de 2020, al inicio de la pandemia, su aprobación........
