Fuerza, Colombia, de esta nos levantamos juntos
La tierra tembló, no de miedo sino de furia, con una virulencia que nos espantó porque llegó sin avisar ni pedir permiso, como llegan las tragedias que reparten dolor para todos. El país se estremeció con gran violencia. Sacudiéndose las entrañas, puso patas arriba casas, edificios, pueblos, ciudades y vidas del occidente de la nación, ensañándose con la gente del eje cafetero (otra vez) y con el pacífico colombiano.
El impacto visual es tan estremecedor como la magnitud de las cifras que deja el sismo por el momento: más de 250 muertos, más de 1.300........
