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Si fueras un billete ¿Cómo detectarías si eres falso?

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08.07.2026

«¡Qué falta de respeto, qué atropello a la razón! / Cualquiera es un señor, cualquiera es un ladrón.»

Enrique Santos Discépolo (1934)

El naufragio del honor y la sociedad de la máscara

A cada momento me doy cuenta de que la gente vive sin ética, ¿es que acaso la gente no sabe lo que es la ética? La gente solamente quiere vencer pero sin ética; quiere posicionarse pero sin ética; quiere ganar una conversación o un suceso pero sin ética. Nadie es capaz de doblegarse cuando no tiene razón, nadie es capaz de admitir que ha cometido un error porque viven sin ética. Piden a Dios, ruegan a Dios —a veces algunos, los que creen—, pero su comportamiento no es reflejo de la humildad, si es que la hubiere. Cuando le piden a Dios, es decir, le piden a Dios por sus cosas, por su familia, por sus actuaciones, por su trabajo, creo yo —tal vez puede ser— porque la mayoría ignora a Dios. Creen que Dios es algo intangible, con lo que nunca se van a encontrar en un futuro —y no encontrar en el sentido de que estén ganados para el cielo—, porque manejan a Dios como algo, como quien jura en vano, como quien da una cara para aparentar respecto de los otros; pero en esencia, es alguien vano, impío, y cada célula que compone su organismo, su cerebro, su cuerpo, es una violencia a lo ético.

Mi querido lector, estoy tan asombrado del mundo en que vivimos, que comprendo cómo la gente fue capaz de crucificar a Cristo, y lo hace cada día y a cada momento cuando viven sin honor y sin ética, y aparentan seriedad, perfección, rigurosidad a la norma, a lo moral; y todo es falso, todo es un disfraz. Y aquí recuerdo la filosofía kafkiana de Kafka, me refiero al autor Kafka; por eso digo kafkiana. Entonces, me siento frente a mi escritorio y quiero escribir un artículo, pero que sea en cada palabra, en cada construcción gramatical, en cada expresión, una manifestación de quienes viven una vida sin ética o una denuncia —no sé cómo decirlo— de cómo los seres humanos andamos sin ética; no nos importa, no le damos trascendencia a la ética. Es como vivir sin honor, es........

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