Islandia, el espejo de la nueva Europa
Islandia nunca necesitó a la Unión Europea para prosperar; rica, estable y con acceso al mercado único a través del Espacio Económico Europeo, parecía demostrar que era posible disfrutar de las ventajas de la integración sin asumir plenamente sus obligaciones políticas. Sin embargo, el referéndum previsto para el 29 de agosto, que decidirá si el país reabre las negociaciones de adhesión suspendidas en 2013, revela que algo mucho más profundo ha cambiado: no es Islandia, es el mundo.
Durante décadas se creyó que la globalización había relegado la geografía y que la interdependencia económica bastaba para garantizar la estabilidad. La invasión rusa de Ucrania, la rivalidad entre Estados Unidos y China, la creciente importancia estratégica del Ártico y la incertidumbre........
