La fogata donde nació la inteligencia
Antes de que existieran los libros de cocina, hubo una receta que cambió para siempre la historia de la humanidad: cocinar.
Durante décadas, los científicos han intentado responder una pregunta fascinante: ¿qué factores permitieron que el cerebro de nuestros antepasados aumentara de tamaño y desarrollara capacidades cada vez más complejas? Parte de la respuesta podría encontrarse en el fuego, la carne y, sorprendentemente, la cocina.
Charles Darwin ya había observado en El origen del hombre (1871) que el consumo de carne pudo desempeñar un papel importante en la evolución humana. Sin embargo, fue hasta finales del siglo XX cuando esta idea comenzó a adquirir sustento científico gracias a investigaciones de antropólogos, arqueólogos y biólogos evolutivos.
Uno de los principales especialistas en este tema es el primatólogo británico Richard Wrangham, profesor de la Universidad de Harvard y autor del libro Catching Fire: How Cooking Made Us Human (2009). Su propuesta, conocida como la Hipótesis de la Cocina, sostiene que el verdadero punto de inflexión no fue únicamente comer carne, sino cocinar los alimentos.
Según Wrangham, cocinar........
