La infidelidad de los consumidores
Recientemente se publicaron dos cifras que, leídas juntas, parecen contradecirse.
El INEGI dio a conocer ayer el Indicador Oportuno del Consumo Privado, que estima para junio un crecimiento anual de 2.6 por ciento.
Un día antes, la ANTAD reportó que las ventas a tiendas iguales de sus cadenas asociadas cayeron 1.6 por ciento nominal también en junio, lo que, descontada la inflación, implica un retroceso real cercano a 5 por ciento.
¿Quién tiene razón? Probablemente ambos. El consumo no se está desplomando: se está mudando de tienda.
La propia ANTAD atribuyó el mal resultado a un domingo menos en el calendario y al efecto del Mundial, que desvió tráfico de las tiendas físicas. Ambos factores existen, pero son transitorios y no alcanzan a explicar que las ventas reales del gremio agrupado en la ANTAD acumulen varios meses de estancamiento o caída.
Es cierto también que sus cifras tienen exclusiones relevantes, como Walmart y Oxxo, pero esa omisión es de larga data y no explica el deterioro reciente. Lo que sí lo explica es un cambio en los hábitos de compra que ya es visible en varios frentes.
El primero está dentro del propio gremio. En........
