La final de los tres Jefes de Gobierno
Esta tarde, unas filas arriba del césped del MetLife Stadium, se sentarán juntos, o al menos cercanos, Donald Trump, Claudia Sheinbaum y Mark Carney.
La presidenta de México confirmó el viernes que asistirá a la final del Mundial por invitación directa de su homólogo estadounidense; el primer ministro canadiense recibió la misma invitación. Será apenas la segunda vez que un evento de la FIFA reúne a los tres jefes de gobierno de América del Norte: la primera fue en el sorteo del torneo, en Washington, en diciembre pasado.
En cualquier otro momento, la escena sería solo una nota de color. Hoy es un hecho político de primer orden.
Los tres países coanfitriones llegan a esta final en plena revisión del T-MEC, con negociaciones en curso y una agenda cargada, sobre todo en la relación entre México y Estados Unidos: aranceles, migración, seguridad.
Además, hay un detalle que subraya el peso del gesto: ninguno de los tres asistió a los partidos inaugurales de sus propios países. Eligieron la final —el escenario de máxima audiencia global— para la primera foto conjunta desde que arrancó el torneo.
No hay que hacerse ilusiones: noventa minutos en un palco no destraban una negociación comercial. Pero la diplomacia también se hace de señales, y esta es inequívoca. Trump pudo no invitar; Sheinbaum pudo no asistir. Que la invitación haya existido y haya sido aceptada dice más sobre el estado real de la relación que muchos comunicados oficiales. El futbol, una vez más, como........
