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La revolución educativa y el acuerdo nacional

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16.06.2026

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Un grupo de ex ministros e intelectuales ha escrito un manifiesto en el que resaltan los riesgos que corremos si se sigue profundizando la polarización. Cada vez estamos poniendo en mayor peligro la democracia, el trabajo en equipo y la confianza. ¿Será imposible que la esperanza triunfe frente al miedo?

Inspirados en el ejemplo uruguayo, un destacado grupo de exministros e intelectuales ha propuesto que, independientemente de quien gane las elecciones, podamos construir un acuerdo nacional que garantice el cuidado de la vida, la paz, la seguridad y la democracia. Décadas atrás, el ascenso del totalitarismo destruyó democracias débiles en Cuba, Venezuela y Nicaragua, pero hoy amenaza seriamente otras más sólidas en Estados Unidos y Argentina. La miopía selectiva ha sido muy perjudicial para el debate democrático, porque lleva a algunas personas a reconocer a unos dictadores al tiempo que veneran a otros.

Los intelectuales exigen respeto por los resultados. De allí que sea muy pertinente el llamado de atención al presidente Gustavo Petro para que silencie sus micrófonos y trinos contra supuestos fraudes que no han sido avalados por ningún organismo nacional o internacional. También aciertan al salir en defensa de la Constitución de 1991, porque fue explícito el interés del gobierno de convocar una nueva asamblea constituyente, así como ha sido evidente la amenaza por parte del candidato De la Espriella. Las propuestas de venta de armas o de dolarización, entre otras, que aparecen en su programa obligarían, tal como señala Rodrigo Uprimny, a realizar cambios estructurales en la constitución. Además, con sus demandas sistemáticas a la prensa independiente, al estilo de Donald Trump, pone seriamente en riesgo la independencia de poderes y la libertad de prensa.

Yolanda Ruiz decía la semana pasada, en este periódico, que las alarmas se deberían encender en una democracia cuando un candidato afirma que impondrá su voluntad “por la razón o por la fuerza”. En sus términos: “No importa si el objetivo es noble o vil, cada vez que se ha invocado la fuerza lo que ha seguido es sangre y muerte”. Como señala Yuval Harari (2024): “la democracia es una conversación y la conversación está basada en el lenguaje”. En consecuencia, cuando un candidato convierte en enemigo al opositor,........

© El Espectador