Francis Scott Fitzgerald, eternamente arrastrado hacia el pasado
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Quería ser futbolista, pero el entrenador de la Universidad de Princeton lo rechazó. Quería irse a la guerra, probar la guerra, el miedo, la audacia, tener un arma siempre al lado y soñar con el amor de una mujer, Zelda Sayre, pero cuando estaba listo para partir, en 1918, la guerra terminó. Quería ser escritor y lo fue a medias, porque como él mismo dijo, era “un escritorzuelo de Hollywood” y a medias escribía en serio, y a medias se prostituía. Quería ser amado, y más que ser amado, quería amar a Zelda Sayre, pero unos meses después de que se comprometieran, ella rompió su promesa porque él no era “lo suficientemente........
