¿Qué tal que suceda de nuevo?
Uriel Escobar Barrios, M.D.
A Rubén, con sus 78 años recién cumplidos, nunca le había pasado. Dormir había sido durante toda su vida un acto natural, casi automático. Pero desde el sismo del 10 de agosto, cuando llega la noche aparece una pregunta que parece no tener respuesta: “¿Qué tal que suceda de nuevo?”. Entonces, su mente comienza a imaginar: otro movimiento de la tierra, una pared que cae, un techo que se desploma, la posibilidad de quedar atrapado. Y mientras su cuerpo permanece acostado, su cerebro parece seguir buscando una salida. Durante el día consigue manejar el temor, pero algo cambia cuando oscurece. También evita los pisos altos, los ascensores y se aleja de estructuras que considera peligrosas. En consulta lo explica con una frase que resume buena........
