La bola negra: a cada chaval, su Lorca
La bola negra: a cada chaval, su Lorca. / Elisa Martínez
Dos de las tres profesoras fundamentales en mi educación enseñaban literatura. Y contagiaban el vicio de leer, que es lo difícil. Una de ellas inauguró con nosotros el nuevo instituto del pueblo, recién licenciada y desplazada de otra comunidad autónoma para sumar puntos en el currículum. Era jovencísima, dulce, original; entusiasta y emocional, reía y lloraba en clase. Llegó un lunes con un mazo de fotocopias en la mano y nos dijo con los ojos brillantes que había ocurrido algo maravilloso, asombroso, un hito histórico. Éramos tremendamente afortunados, pues el diario ABC había publicado poemas desconocidos de Federico García Lorca y nosotros, alumnos adolescentes, íbamos a estar entre los primeros lectores en descubrirlos. Casi levitando de pura felicidad nos repartió las hojas y nos........
