Sobre casas y fantasmas
Sobre casas y fantasmas / El Día
Los últimos acontecimientos me han dado ocasión de reflexionar mucho acerca del concepto de «casa». Para mí, no representa lo mismo una casa que una vivienda, aunque las definiciones puedan parecer idénticas. «Vivienda» es un término más objetivo, frío, estadístico. No nos imaginamos habitándola personas, sino cifras. Rostros borrosos, seres anónimos. La casa, sin embargo, está más próxima a la idea de «hogar». Puedes decir «mi casa» ». Al pronunciar esas dos palabras, emana de ellas un calorcillo invisible y el rumor apagado de la televisión, y el chisporroteo de la sartén, y el color de los lomos de los libros en la estantería. Maricarmen no necesitaba una vivienda, sino su casa: la que había sido su casa durante toda su vida, a pesar de que no tuviera la propiedad.
Aunque medio país se ha echado a la calle para defenderla apasionadamente, me ha sorprendido descubrir que algunas personas –entre ellas, vecinos– han visto la oportunidad de criticar su forma de vida: si gastaba mucho o poco, si tenía deudas, si era más o menos amable, y ha habido medios de comunicación dispuestos a hacerles de altavoz.........
