La sinrazón del miedo
El crucero MV Hondius fondeado frente a la costa de Praia, en Cabo Verde, tras detectarse varios casos de hantavirus a bordo
La reacción política ante el brote de hantavirus detectado en un crucero con destino a las Islas es, en buena medida, reflejo de un tiempo todavía marcado por el pánico que provocó la pandemia del covid. Las declaraciones del presidente canario, Fernando Clavijo, apuntan en esa dirección: prudencia, coordinación con el Gobierno central y con la idea de fondo de que el barco sea atendido donde se ha detectado el problema y continúe hacia su destino sin necesidad de recalar en Canarias. En la misma línea se ha expresado el vicepresidente, Manuel Domínguez, al subrayar que, si puede evitarse la escala, mejor, y que, en caso contrario, se hará todo «con todas las garantías habidas y por haber». Faltaría más.
La conversación con la ministra de Sanidad, Mónica García, y el hecho de que todo se esté abordando en el marco de reuniones técnicas y coordinación internacional, transmiten una imagen de gestión ordenada. Es, en apariencia, el manual de actuación tras lo aprendido en los últimos años: anticiparse, evaluar riesgos, evitar improvisaciones. Nada que objetar a eso. Al contrario. Pero conviene........
