menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Extranjero en Arguineguín

9 0
friday

El papa León XIV saludando en el muelle de Arguineguín, Gran Canaria / Andrés Gutiérrez

La política actual siente una necesidad casi patológica de clasificar. Todo debe ser ubicado en una casilla reconocible: izquierda o derecha, progresista o conservador, reaccionario o avanzado, del Madrid o del Barça. Los matices generan confusión, dificultan la movilización, la propaganda y el reparto de etiquetas. Quizá por eso resulta difícil comprender a algunas instituciones que han sobrevivido durante siglos sin adaptarse a las modas ideológicas de cada época. La Iglesia católica es una de ellas.

Desde hace años, parte del debate público sobre la religión intenta decidir si los papas son progresistas o conservadores. Ocurrió con Juan Pablo II, con Benedicto XVI y con Francisco. Ahora sucede con Prevost. Cada gesto, cada homilía y cada declaración son examinados a fondo para determinar si favorecen o perjudican. Parece que la única forma de abordar una idea consiste en averiguar previamente a qué bando beneficia. La visita de León a Arguineguín demuestra hasta qué punto ese análisis resulta insuficiente.

No porque el papa haya dicho algo novedoso. En realidad, ha repetido exactamente lo mismo que la........

© El Dia