El humor crítico y la izquierda
Aznar achaca "el drama" de Ceuta a la "enemistad" con “aliados relevantes” como Israel / Lucía Feijoo Viera / PI STUDIO
Una de las mayores conmociones que servidor ha vivido últimamente ha sido escuchar a gente escandalizada por “los insultos cotidianos que recibe el presidente del Gobierno”. Para entendernos, se referían a insultos como “sinvergüenza”, “corrupto” o “criminal”. Bueno, un país democrático es aquel donde puedes insultar al presidente del Gobierno, aunque si pasas ciertas líneas te pueden interponer legítimamente una denuncia o una querella con peligro de ser procesado por un juez. Esas son las reglas. Ni el presidente, ni los ministros, ni los diputados de la mayoría o de la minoría pueden reclamar un trato de privilegio ni eliminar la crítica pública, incluidas las descalificaciones que pueden considerarse injuriosas. ¿De donde salen estos indignados? ¿No recuerdan lo que se dijo de Suárez, de Felipe González, de José María Aznar, al que decenas de miles de personas llamaron asesino en........
